Representantes de la Policia Federal y
de la Oficina Federal
de Impuestos procedieron a la detención de los principales ejecutivos de la
filial de Cisco en Brasil, incluyendo a su presidente, Pedro Ripper, como
también de sus empresas distribuidoras, acusados de maniobras de subfacturación
en la importación de mercaderías durante los últimos cinco años, por un total
de alrededor de US$ 829,4 millones.
Luego de dos años de
investigación, los agentes federales pusieron en marcha la denominada operación
“Persona”, que se concretó con diversos procedimientos en San Pablo, Río de
Janeiro y Bahia, donde se concretó la detención de 40 personas que estarían
involucradas en el tema. Según los investigadores, a través de empresas con
sede en paraísos fiscales como Panamá, Bahamas y las Islas Vírgenes, se
realizaban operaciones de importación solicitadas por el cliente final, junto
con la multinacional, ocasionando de esa manera una importante reducción en el
pago de los tributos correspondientes , además de operaciones comerciales
simuladas realizadas con notas fiscales falsas o inexistentes, como también la
subfacturación de importaciones que llevaban las mismas a costo cero o
concesión de descuentos del 100% en el valor de las mercaderías.
De acuerdo con la Policia Federal,
en la maniobra también estarían involucradas cerca de 30 empresas, entre ellas
la distribuidora Mude, que tiene una gran base de operaciones en Miami, Estados
Unidos.