Televisa, una de las compañías productoras de
medios en español más grande del mundo, anunció que sus señales de TV no estarán disponibles para cualquier
agente económico que, directa o indirectamente, opere una o más redes públicas
de telecomunicaciones que provean servicios a más de 5 millones de usuarios y/o
que haya superado ingresos por US$ 1.500 millones durante el 2007.